EXPLICACIÒN GRÀFICA DE LA BURBUJA INMOBILIARIA Y SUS CONSECUENCIAS EN ESPAÑA

Nuevo video realizado por Hormiga Negra: Los Ingobernables - Sin Control

Nuevo video de Eterna Inocencia realizado por HORMIGA NEGRA

TRAILER DOCUMENTAL "LA ESCALADA"

jueves, 11 de agosto de 2011

TERRORISMO DE ESTADO Y MANICOMIO "La extracción de la verdad"



Un hombre internado en un manicomio, que había sido víctima del terrorismo de Estado durante la última dictadura, dio testimonio en un juicio por crímenes de lesa humanidad. Después, volvió al manicomio. Su historia presenta la conjunción y, quizá, la articulación entre los dos infiernos.



Por Fabiana Rousseaux V



Jesús tiene 50 años. En 1976 fue secuestrado, cuando tenía “16 años y medio”, de acuerdo con su implacable memoria. Pasó por la comisaría de Escobar, dirigida por Luis Patti, donde fue torturado, junto con su referente político Gastón Goncalves y otros compañeros de la Juventud Peronista. Después, fue expulsado del país.
En su exilio, intentó rearmar algo de la vida que el terrorismo de Estado le había resquebrajado, (des)instalándose en otro país. Logró constituir una familia. Pero dejar atrás las marcas no es sencillo. En un viaje a la Argentina, el espanto se le impuso nuevamente y cometió un delito. Fue detenido y, a partir de entonces, su vida transcurre en la unidad penal de un hospital neuropsiquiátrico. Después de la muerte de su madre, quedó en el más rotundo olvido. El sabe que allí no habrá condena, pero que el encierro será para siempre.
Estuvo durante 18 años en la Unidad Penal 34, del Melchor Romero, y ahora, desde hace poco, en la Unidad 10, donde al menos, dice, puede “ver la ruta, con algún coche que pasa cada tanto, porque antes sólo se veía el paredón”.
Durante todos estos años en el penal del manicomio, cada vez que veía a Patti en la televisión se indignaba y contaba los vejámenes que éste había cometido contra él y sus compañeros. Dice que no entiende cómo pudo llegar a ser intendente, cómo intentó luego ocupar una banca de diputado. Dice que siempre soñó con hacerle un juicio a Patti, si alguna vez salía de ese lugar. Por supuesto, es la palabra de un loco: ni esas palabras ni las que hablen de su detención y las torturas sufridas a los 16 años y medio serán tomadas por ciertas en un lugar como ése, donde hay, en cambio, una respuesta generalizada y medicalizada para todos y para todo.
Jesús es el parresiastés, tal como lo define Michel Foucault (véase, por ejemplo, “Coraje de la verdad”, Página/12, sección Psicología, 3 de enero de 2011): alguien de un “decir veraz”, que dice lo que piensa, que está comprometido con su verdad. Jesús quizá lo es más que nadie, ya que sabe que nadie le creerá. Lanza su verdad a otros sin calcular los riesgos de hacerlo, o, más aún, calculándolos los asume, desde su sala de manicomio.
¿En qué memoria teórica debemos pararnos para dejar de dudar de las secuelas que los crímenes cometidos por el terror de Estado produjeron? La “inimputabilidad” de Jesús en nada niega la verdad de esos hechos, ni de sus relatos, mucho menos de sus consecuencias trágicas. Las marcas de la historia social que transitamos, tomen la forma que tomen, se alojen en una estructura psíquica o en otra, no pueden ser ignoradas.
Durante años a Jesús se lo dio por muerto, hasta que, a través del Ministerio de Interior, se lo logra ubicar: Otros sobrevivientes de Patti hablaban de él, pero las versiones eran muy variadas y desconcertantes: que estaba en otro país o que estaba muerto o que estaba preso. Lo cierto es que ningún compañero de militancia había logrado saber nunca nada sobre él, hasta que hace pocos meses lograron ubicarlo.
A partir de ello, Jesús fue propuesto como testigo en la causa que los hijos de Goncalves y Muniz Barreto, junto con la familia de los hermanos D’Amico, iniciaron contra Patti, Mignone, Riveros, Meneghini y Rodríguez. Los abogados querellantes de esa causa lograron dar con este testigo central para demostrar las torturas y desapariciones cometidas por el ex policía.
Jesús aceptó inmediatamente. Reconoció, con todos los detalles necesarios, a los responsables de tan aberrantes delitos. Hizo un uso de memoria que nadie podría comprender si no fuera porque se trata de un hombre que durante 18 años había estado sometido al olvido y a la indignidad de perder el valor de su palabra, convertido en un sujeto que no puede responsabilizarse ni de sus actos ni de sus dichos, ni de sus dolores, en un lugar donde cada demanda y cada opinión fueron acalladas: “El halopidol me dejaba duro y, a pesar de los terribles dolores que tenía, porque estaba mal del hígado, el médico me vio solamente una vez en un año y medio y nunca me daban analgésicos, así que aprendí a manejar el dolor”, relata.
Desde que empezó a recibir visitas de los abogados, los familiares de las víctimas y los compañeros, su lugar comenzó a ser interrogado por los habitantes de ese espacio penal-psiquiátrico. En una de las visitas se nos acercó un grupo de guardias del Servicio Penitenciario y empezaron a preguntarnos por su historia. Pareciera que todo el universo del penal en el manicomio se vio modificado por este nuevo hecho. La historia de Jesús, que había quedado encapsulada y forcluida durante casi dos décadas, comienza a rodar nuevamente, se descongela el tiempo, hay un antes-de-la-detención, previo a la cadencia idéntica a sí misma de la rutina penitenciaria en el manicomio, que se hace audible. Se anuda con el mundo exterior. Comienzan a circular los diarios allí adentro. Los noticieros adquieren otro estatuto. surgen las preguntas por él y su historia. El encierro ha experimentado una mínima, perceptible alteración.
Ahora sus compañeros de encierro preguntan qué le había pasado, están evidentemente impactados por eso que había sido denunciado tantas veces pero que sólo se hizo audible cuando el discurso jurídico entró en la institución total.
Manuel, hijo de Gastón Goncalves, dice que, cuando conoció a Jesús, lo que más lo impresionó fue su capacidad de entender de inmediato lo que le estaban proponiendo. Para alguien que desde hacía 11 años, a partir de la muerte de su madre, no recibía ninguna visita, no era sencillo pensar en un cambio de posición tan radical: convertirse en un sujeto con derechos, capaz de enfrentarse a un tribunal donde su palabra tendría valor, los jueces lo escucharían y sus compañeros de épocas de militancia estarían como testigos de su verdad, una verdad colectiva que, de tan dolorosa, se hace impensable. Jesús estaba allí enfrentando todo eso en un solo acto, sin avales subjetivos, sin garantías de lo que iba a sentir después de semejante acto cuando volviera, solo, a su realidad penalizada, apenas con su dolor acallado y los detalles de una memoria implacable. Jesús, el memorioso.
La defensa objetó su testimonio, como tantos otros, pero el tribunal hizo lugar a lo declarado por Jesús. Declaró esposado. Expresión radical y extrema de la paradójica condición de víctima-testigo del terrorismo de Estado e imputado de un delito común. Aun parándonos en el reverso, ¿su peligrosidad será mayor que la de Patti y sus colegas torturadores? Jesús asumió su lugar –al igual que tantas veces lo hizo durante estos largos años– como si se tratara de una clase magistral de dignidad dedicada a quien tres décadas atrás lo había torturado a pesar de sus 16 años y medio. Un asentimiento subjetivo incalculable, enigmático y profundamente ético. Ana Nuño, en su texto “El testigo entronizado, a pesar suyo”, en referencia a la relación entre la memoria subjetiva y el discurso histórico, advierte que los verdugos no dan testimonio, que siempre callan, porque sus actos están más allá de las palabras.
Cuando finalizó la declaración de Jesús, sus ex compañeros de militancia salieron a las escalinatas del Centro Cultural de José León Suárez, donde se desarrollaban las audiencias, y con el puño en alto se despidieron de él, que era trasladado nuevamente al penal en un vehículo del Servicio Penitenciario Federal. El instante de víctima del terrorismo de Estado había concluido, y con ello el valor subjetivante de su palabra. No fue poca cosa, en 18 años de encierro, ese instante.
El cruzó al otro lado del muro y volvió, pero ese cruce nunca es sin consecuencias, porque ya no se vuelve al mismo lugar. Reescribir un nombre no es poca cosa, cuando se está más acá de los márgenes del manicomio, cuando los surcos del rostro hablan del dolor, del abandono y de la tristeza. Pero también de la alegría de, por fin, haber sido rescatado del olvido. Haber sido dignificado, al ofrecer su palabra valiente. Haber hecho lugar a aquel sueño premonitorio de “hacerle un juicio a Patti”. Verlo preso, como él y todos esperábamos. Quizás esa haya sido la única oportunidad en que el muro que separa la “normalidad” de la locura permitió que, por un rato, Jesús lo atravesara. O quizá sea necesario que asumamos esta verdad colectiva y nos dejemos interpelar por los efectos de la trágica historia vivida. La verdad de Jesús es la historia de todos.
* Psicoanalista. Directora del Centro de Asistencia a Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos Dr. Fernando Ulloa, Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.




jueves, 14 de julio de 2011

APOYAMOS A FITO, COMPARTIMOS SU OPINIÓN

La mitad


Por Fito Páez *
Nunca Buenos Aires estuvo menos misteriosa que hoy. Nunca estuvo más lejos de ser esa ciudad deseada por todos. Hoy hecha un estropajo, convertida en una feria de globos que vende libros igual que hamburguesas, la mitad de sus habitantes vuelve a celebrar su fiesta de pequeñas conveniencias. A la mitad de los porteños le gusta tener el bolsillo lleno, a costa de qué, no importa. A la mitad de los porteños le encanta aparentar más que ser. No porque no puedan. Es que no quieren ser. Y lo que esa mitad está siendo o en lo que se está transformando, cada vez con más vehemencia desde hace unas décadas, repugna. Hablo por la aplastante mayoría macrista que se impuso con el límpido voto republicano, que hoy probablemente se esconda bajo algún disfraz progresista, como lo hicieron los que “no votaron a Menem la segunda vez”, por la vergüenza que implica saberse mezquinos.
Aquí la mitad de los porteños prefiere seguir intentando resolver el mundo desde las mesas de los bares, los taxis, atontándose cada vez más con profetas del vacío disfrazados de entretenedores familiares televisivos porque “a la gente le gusta divertirse”, asistir a cualquier evento público a cambio de aparecer en una fotografía en revistas de ¿moda?, sentirse molesto ante cualquier idea ligada a los derechos humanos, casi como si se hablara de “lo que no se puede nombrar” o pasar el día tuiteando estupideces que no le interesan a nadie. Mirar para otro lado si es necesario y afecta los intereses morales y económicos del jefe de la tribu y siempre, siempre hacer caso a lo que mandan Dios y las buenas costumbres.
Da asco la mitad de Buenos Aires. Hace tiempo que lo vengo sintiendo. Es difícil de diagnosticarse algo tan pesado. Pero por el momento no cabe otra. Dícese así: “Repulsión por la mitad de una ciudad que supo ser maravillosa con gente maravillosa”, “efecto de decepción profunda ante la necedad general de una ciudad que supo ser modelo de casa y vanguardia en el mundo entero”, “acceso de risa histérica que aniquila el humor y conduce a la sicosis”, “efecto manicomio”. Siento que el cuerpo celeste de la ciudad se retuerce en arcadas al ver a toda esta jauría de ineptos e incapaces llevar por sus calles una corona de oro, que hoy les corresponde por el voto popular pero que no está hecha a su medida.
No quiero eufemismos.
Buenos Aires quiere un gobierno de derechas. Pero de derechas con paperas. Simplones escondiéndose detrás de la máscara siniestra de las fuerzas ocultas inmanentes de la Argentina, que no van a entregar tan fácilmente lo que siempre tuvieron: las riendas del dolor, la ignorancia y la hipocresía de este país. Gente con ideas para pocos. Gente egoísta. Gente sin swing. Eso es lo que la mitad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires quiere para sí misma.
* Vecino de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
FUENTE: http://http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-172084-2011-07-12.html

martes, 28 de junio de 2011

Excelente artículo de Martín Hacker

28/6/2011




Darío Santillán, reportaje en Puente Pueyrredón
El domingo se cumplió un nuevo aniversario de la Masacre de Puente Pueyrredón. Si alguien no se acuerda: a Dario lo mataron en la estación de Avellaneda.

La policía le disparó a quemarropa porque se había quedado a socorrer a Maxi Kosteki, que estaba a punto de morir por las mismas balas [el 26 de junio de 2002].
Ya van nueve años. A veces cuesta creer que el tiempo pase tan rápido. En esa época trabajaba en Indymedia Argentina, aunque trabajaba es un decir, porque lo hacíamos de onda, sin cobrar nada: eramos voluntarios. En el 2002 los blogs eran algo desconocido y las redes sociales casi no existían. Indymedia permitía publicar textos, fotos y audio de forma instantánea, sin registro previo. El sistema de publicación abierta fue un invento de un grupo de técnicos que quiso hacer una cobertura alternativa de la cumbre de la OMC (Organización Mundial del Comercio) en Seattle en 1999. Aquella cumbre fue el nacimiento del llamado movimiento antiglobal, y de Indymedia como una red de información alternativa, la primera a nivel mundial.
En el 2001, un grupo de canadienses llegó a Buenos Aires y nos invitó a hacer lo mismo acá. Indymedia en Argentina fue un fenómeno marginal hasta el 19 de Diciembre de 2001. Cuando el país estalló, indymedia se convirtió en un canal de miles de personas que necesitaban expresarse. El slogan era “cada persona es un corresponsal”.
El 25 de enero de 2002, un grupo de piqueteros cortó el Puente Pueyrredón. Nosotros nos pasábamos los días entre piquetes y cacerolas, así que ahí estábamos. Ese día entrevisté a Dario Santillán.





Una entrevista con Dario Santillán, en el puente Pueyrredón


Dario Santillán de pantalón blanco; a la derecha de la foto el autor
-Estamos con los compañeros del MTD de Lanús, cortando el puente. Queríamos que nos cuentes cuál es la situación y por qué están hoy acá.
- Bueno, Principalmente vinimos integrantes de la Coordinadora Aníbal Verón, de los movimiento de Lanús, Varela, Almirante Brown, Quilmes y Estéban Echeverría. Nos encontramos acá exigiendo al gobierno nacional el cumplimiento con la entrega de los planes trabajar, la entrega de alimentos y maquinarias, el aumento de los planes trabajar a 200 pesos, la renovación de todos los planes vigentes que tenemos ahora y la libertad y desprocesamiento de todos los compañeros presos.
Nosotros hemos tenido una reunión la semana pasada con el ministro de trabajo de la nación, Atanasoff, que se estaba comprometiendo a la entrega, que ya estaban por firmar el decreto, que aguantemos dos días... pero ese decreto para nuevos planes todavía no está firmado y no hay respuestas concretas. Entonces estamos reclamando acá para que esto se cumpla. Además hay otros detalles de los planes que van a entrar ahora, que solamente cubrirían a los jefes de familia... donde las mujeres... sabemos que con un sueldo de 160 pesos no alcanza...entonces cubre nada más que a los jefes de familia...y los jóvenes que están trabajando y las mujeres, las amas de casa que están trabajando en los planes quedarían sin trabajo. Además están requiriendo un montón de papeleo que en los barrios pobres es difícil de tener como el acta de nacimiento. Todas esas cosas estamos pidiendo que las anulen, que no era lo que había hasta ahora y que alcance la cobertura de estos planes a todos los integrantes de la familia.
Hoy hemos venido alrededor de 1300 personas. Esto es el anticipo del plan de lucha. Lo que estamos haciendo hoy es anunciar el plan de lucha que empezamos esta semana, el día miércoles, donde va a salir la Coordinadora Aníbal Verón en pleno, a reclamar por todos estos puntos que enumeramos hace un rato.
- Quería preguntarte dos cosas. Nosotros estamos en una situación en la que por un lado se extendió la rebelión popular del 19 de diciembre y por otro lado han tomado duras medidas económicas que afectan al bolsillo de los trabajadores, como la devaluación. Yo quería saber cómo estaba viviendo esta situación el movimiento de desocupados desde el punto de vista de la economía y de la política.
- Desde el punto de vista de la economía, concretamente, a los desocupados, estas medidas del llamado corralito no nos afectan. Imaginate que no hay un peso para comer, asi que mucho menos tenemos alguna cuenta en un banco. Es decir que no somos directamente afectados. Lo que sí es que con la situación esta no hay trabajo, cada vez hay menos laburo, están aumentando algunos precios, asi que por ese lado sí. Y desde el punto de vista político, vemos con buenos ojos todo esto que está pasando, desde el 20 de diciembre que hubo una gran pueblada en la Argentina, los niveles de conflicto han aumentado en cantidad y calidad. Antes del 20 de diciembre venían peleando varios sectores, pero sobre todo eran los desocupados que iban llevando la lucha en primera plana y hoy nos encontramos todos los sectores involucrados en esta movilización.
El tema ahora es cómo ir coordinando todas estas luchas para que vayan siendo mucho más fuertes. El 20 de diciembre han participado todos los... sin banderas, han estado los desocupados, los estatales, la juventud de la clase media, la clase media que tenía estos problemas económicos... y bueno, dio su resultado, se volteó a un gobierno. Creemos que para poder llevar nuestras revindicaciones adelante todos estos sectores deben estar juntos y no separados. Entonces, la verdad es que estamos chochos con que todo esto está pasando; en el campo popular están avanzando los niveles de lucha y esto nos favorece. Ahora esto se tiene que traducir en coordinaciones concretas que sean efectivas para obtener nuestro reclamos.
- Aparte del fortalecimiento de la Coordinadora Aníbal Verón, ¿qué otros pasos pueden darse en la coordinación?
- A nivel local, los movimientos que integran la Coordinadora Aníbal Verón, siempre han tratado de establecer una multisectorial. En Lanús se han dado algunos pasos en ese sentido, pero...a veces interfieren algunos partidos políticos que enturbian un poco las cosas. Nosotros no estamos en contra de ellos que están luchando a su manera, desde su sector contra el gobierno, pero a veces es como que mezclan un poco las cosas entre lo revindicativo y programas y posiciones políticas de los partidos que no son coherentes con los reclamos de los sectores sociales. Incluso a veces se tratan de imponer. Pero nosotros siempre abrimos el juego a todos los sectores, al menos en lo local.
Hasta ahora, en cuanto al fortalecimiento de la Coordinadora se han sumado nuevos sectores que son el MTD de José C Paz, el MTD de Estéban Echeverría, el MTD de Quilmes y los compañeros de Río Negro, de Allen, en Neuquén, el MTD 23 de julio. Y bueno, en ese sentido estamos tratando de dar pasos en lo local, coordinando lo mejor posible y en lo nacional tratando de conectarnos con todos los sectores que están llevando la lucha adelante. Quizás es un poco más complicado cuando se habla de las asambleas de la clase media en la Capital...concretamente está habiendo muchas asambleas y se nos está haciendo un poquito complicado, por la dinámica actual que están teniendo los movimientos de desocupados, llegarnos hasta ahí, pero siempre estamos tratando de hacer lo más posible para llegar a esa coordinación con pasos concretos.
- Hay una asamblea de coordinación de las asambleas de capital que se hace los domingos en Parque Centenario. ¿sabían? ¿participaron alguna vez? ¿les gustaría participar?
- A nosotros nos llega la información hace poquito de todas las asambleas que se están haciendo en capital...estamos tratando de buscar la más central, donde se aglutinen todas que es la que vos me estás comentando que recién nos enteramos el otro día. Necesitamos arrimarnos porque todavía no hemos tenido un acercamiento completo hacia esos sectores.
- Bueno, ahora quería preguntarte si conocías indymedia, qué opinión tenías y que rol pensás que tenemos que jugar los periodistas alternativos.
- A nosotros indymedia nos parece un grupo muy piola que está sacando la información real y no como los grandes medios de comunicación como el grupo Clarín y todo eso y a nosotros nos ayudan bastante porque necesitamos que salgan reflejadas las luchas que estamos llevando adelante, con la participación real de la gente que no es lo que sacan los medios en general. Depende cómo sea la medida y depende la situación a veces dicen un poco más de verdad que... enturbiar la cosa.
Y concretamente en qué pueden favorecernos a nosotros... nosotros desde los movimientos de desocupados hay un trabajo cotidiano, real de organización y trabajo concreto. Nosotros somos un movimiento de trabajadores desocupados y hay una construcción todos los días de lo que es esa organización del trabajo y la organización como movimiento de desocupados, las instancias, las distintas áreas, los grupos de prensa, los que manejan las finanzas, las relaciones con otros sectores. Nosotros necesitamos que eso se difunda, que no sólo somos un movimiento de desocupados que tiramos gomas en la ruta juntamos gente y salimos a cortar, que tenemos un trabajo real y queremos que se difunda... con los pocos grupos que se han acercado hasta ahora hemos tratado de reflejar eso más que nada, aunque a veces está más interesados en el fuego de las gomas que en la construcción real de la organización que es lo que más cuesta todos los días.
Así que yo creo que, por ese lado, los grupos alternativos de difusión pueden ayudarnos en ese sentido, que se difunda lo que es realmente, lo que se está trabajando, la formación, las discusiones en los ámbitos de los movimientos, el crecimiento que tienen los movimientos realmente. Por eso repito, el movimiento de desocupado no sólo corta rutas sino que lucha todos los días en el barrio para poder seguir organizando mejor los trabajos y la participación de los compañeros en el movimiento.
Y, sobre todo una coordinación más periódica, si se quiere, para estar todo el tiempo al tanto y que no sea una visita de turista como ha hecho algún grupo. Pero en esto yo creo que, al menos ustedes....esto es un paso que va a seguir para adelante...nos vienen cubriendo, vienen informando bastante bien y eso nos está sirviendo lo suficiente .


Nota: El reportaje fue desgrabado por Anarresti. La foto del reportaje (que corresponde a este reportaje en particular) fue tomada por Eli el 25 de Enero del 2002 en el Puente Pueyrredón, a pocos deque están abajo, son de Sebastian Hacher y fueron tomadas hace dos semanas en el obrador del MTD donde trabajaba Dario. Las mismas son inéditas y él nunca llegó a verlas.

Fuente: http://www.lahaine.org/index.php?p=54690




lunes, 27 de junio de 2011

Considere el caso donde la justicia evalúa como un delito penal, un acto edificante como es dar acceso público a un bien cultural subiéndolo a interne




Considere el caso donde la justicia evalúa como un delito penal, un acto edificante como es dar acceso público a un bien cultural subiéndolo a internet (de igual forma que donar un libro a una biblioteca para que todo el mundo lo lea, es algo edificante). Sin embargo, en vez de concentrarse en este hecho en sí, decide fijarse en un tercero cuyo grave crimen no fue subirlo, sino enlazarlo (como quien da un domicilio o un teléfono). Pero no resultando esta relación lo suficientemente elíptica, decide acusar al dueño del sitio donde se publicó dicho enlace, por el crimen de no vigilar lo suficiente al usuario, aun cuando esta vigilancia, además de imposible, no le corresponde. Llegada esa instancia, ¿ya no sería momento de meter preso al juez?
El 26 de abril, Día Mundial de la Propiedad Intelectual según la OMPI, el foro Taringa! llegaba a los 7.000.000 usuarios registrados. Sólo tres días más tarde, el 29 de abril, se confirmó el procesamiento de los titulares de sitio web donde se descargan archivos sin autorización del autor. Los verdugos culturales en este caso, estan encabezados por un viejo conocido de este blog: La Cámara Argentina del Libro. También las editoriales Astrea, La Ley, Rubinsal y Asociados, Ediciones de la Flor S.R.L., Ediciones La Rocca S.R.L., Editorial Universidad S.R.L., Gradi S.A., que según el comunicado de T!, son quienes iniciaron la demanda. Editoriales, no autores, porque como todo el mundo sabe los autores no ganan dinero con el derecho de autor (y por si faltara algo, son las editoriales donde publican los jueces).
El caso Taringa, parece resumir en una sola causa, la suma del bochorno definitivo de las actuales leyes sobre copyright y las interpretaciones legales extravagantes, con el único fin de convertir en delitos prácticas sociales que el sentido común (si aplicamos el sentido común, claro) nos dice que no se trata de faltas, sino acciones beneficiosas para la sociedad en su conjunto: compartir cultura, compartir recursos e información a traves de enlaces, respetar los derechos de los usuarios no censurando arbitrariamente sus artículos (los usuarios son creadores, y los creadores son usuarios), o ganar dinero respentando el marco legal.
Aún si consideramos...
¿Por que es un bochorno?, muy simple:
Aún si consideramos que está bien que compartir en internet deba ser un crimen (eso es lo que nos dice actualmente la nefasta ley Noble 11.723, que al criminalizar la copia o difusión sin excepción, convierte en delitos prácticas sociales establecidas desde siempre, como prestar un libro o disco), Taringa no es culpable de compartir, porque Taringa no aloja material sujeto a derechos intelectuales de terceros en sus servidores. Solamente se han encontrado enlaces a otros sitios (generalmente servicios de descarga directa perfectamente legales, con dirección, responsables y personería jurídica, como Rapidshare, Megaupload, Mediafire etc., quienes sí alojan los archivos y permiten su descarga). El enlace es sólo una cadena alfanumérica con una dirección de una pagina web (la innovación fundamental que dio origen a la World Wide Web), que es el equivalente a un número telefónico o un domicilio en el mundo físico. Hay fallos en otros países que explican por qué enlazar no puede ser ilegal.
Ahora bien, aún si consideramos contra todo sentido común, que "enlazar es un crimen", ya que alegando una interpretación extravagante y forzada de la idea de "partícipe necesario" el fallo intenta criminalizar los enlaces, (para ser "participe necesario", hace falta probar la intención del imputado de querer participar de un delito, sino, Telefónica sería responsable cuando una banda decide coordinar su accionar delictivo usando su servicio de telefonía celular), pero Taringa tampoco es culpable de enlazar, porque el responsable de la publicación del abominable link, no es Taringa, sino un usuario de Taringa, que no es lo mismo. El usuario, que siguiendo el absurdo del "participe necesario", podria entrar en esa categoría en la medida que conoce el destino cuestionable del enlace que publica, es un caso diferente al servicio de publicación, que no puede, ni debe, supervisar o editar previamente esos contenidos. Esta no es una característica exótica y singular de Taringa: es la norma de todos los servicios de foros o blogs de internet. Sólo imaginemos el escándalo que significaría que Blogger, Twitter o Facebook debiesen "aprobar nuestro post" antes de publicar.
Por otro lado, de nuevo, Aun si consideramos la postura extrema de que el proveedor del servicio debe ser responsable de todo lo que publican sus usuarios (pensemos que pasaría con los clasificados de Clarín si así fuera), Taringa tampoco es culpable, porque Taringa tiene un sistema de denuncias automático, que le permite a cualquiera que se sienta afectado por un post, pedir su baja. Y lo mejor de todo (o lo peor, según de donde se lo mire) es que Taringa sí da de baja los contenidos cuestionados, es decir (por lo general) pone por encima los derechos de los denunciantes, sobre los derechos de quien publica, lo cual es arbitrario e injusto, pero es la única manera que tienen estos servicios (y muchos se abusan) de mantenerse a salvo de problemas legales. Las garantías que son sagradas en la prensa, pocas veces son tenidas en cuenta por los jueces, cuando se trata de Internet.
Pero sigamos, aún si consideramos que el fondo de la acusación está relacionado con el lucro que obtiene Taringa por su servicio a través de la publicidad, (y con este dedo es que muchos los señalan, tanto quienes consideran que compartir esta bien, como aquellos que creen que compartir esta mal) de nuevo: Taringa no aloja contenido, no escribe los enlaces y da de baja los post denunciados, mal que les pese a muchos, su actividad no incurre en ninguna ilegalidad, ni necesita sostenerse en ninguna excepción provista por la ausencia de lucro.
Si eres legal, eres legal
Desde la perspetiva de las leyes, no importan las consecuencias indirectas que provoca una determinada actividad lucrativa, en la medida que tal actividad sea legal. Hay matices y regulaciones, pero en esencia si esto no fuera así, los fabricantes de armas deberían ser condenados cada vez que se usa un arma para cometer un delito (que en la práctica, es cuando más se usan). Además mientras más armas se compran y producen, más se disparan, más gente muere, pero los fabricantes de armas, más beneficios obtienen. Lo mismo podría decirse en este caso: mientras más copian y comparten indebidamente los usuarios, más enlaces publican, más visitas recibe el sitio, más se beneficia Taringa. Pero aunque cometamos la monstruosidad de comparar la copia con el asesinato, para la justicia, el asesino es solamente quien jala del gatillo, y no quien fabrica o vende el arma. Si usted piensa que la "pirateria" es un delito que debe ser combatido (como el asesinato) ¿No es un piso mínimo de cordura, otorgarles a los dueños de Taringa, al menos las mismas garantías jurídicas para hacer sus negocios, que se le otorgan a los fabricantes de armas?. Sino, la discriminación se vuelve demasiado evidente...

lunes, 6 de junio de 2011

Excelente editorial de Eduardo Aliberti

OPINION

Sobre ellos y nosotros

Por Eduardo Aliverti

Están tirando a lo pavote, con lo último que les queda. Buena oportunidad, con el Día del Periodista al caer, para insistir con alguna mirada sobre los medios. También sobre algunos de nosotros, y sobre nosotros mismos. Vamos en primera persona, que en esta profesión casi nunca es recomendable por aquello de que el yoísmo hace más protagonista al quién que al qué. Y vamos sin eludir conceptos apasionados, tampoco aconsejables por aquello de que, aunque autonomía no significa neutralidad, el examen periodístico debe guardar ciertas distancias con los hechos analizados. Está bien que así sea, porque, si un periodista no puede controlar sus ardores, pierde serenidad. Pero a veces, muy pocas veces, no es que no se puede. No se debe.

Hace una semana se decía aquí que sólo les quedaba aferrarse de una Sarlo en 6-7-8 o de un Schoklender-Madres. Lo primero ya se va extinguiendo de modo inexorable, como corresponde a un mero debate televisivo. En lo segundo y ante todo, el orden de los factores altera el producto. Como ya fue dicho, no van por Schoklender. Van por las Madres, porque ir contra ellas es apuntar esos pocos cartuchos disponibles al quiebre de un espinazo gubernamental: la política de derechos humanos, su recueste en los organismos del área, su reivindicación de una lucha clave para que ésta no sea una democracia vacía de contenido real. Hasta la semana pasada, las denuncias sobre Schoklender no parecían tener mayor asidero. Ahora sí. Y fue muy conveniente que ayer Hebe diera su explicación puntual de los hechos. El jueves, en la Plaza, había brindado una respuesta política, con la que se puede estar de acuerdo sin perjuicio de algún exabrupto innecesario. En efecto, y no sólo por el cotejo contra lo que se juega en esta etapa electoral, sino también respecto de cómo caracterizar la marcha general de las cosas, el episodio ocupante es, estructuralmente, una pelotudez. ¿Qué se supone? ¿Que la trayectoria épica de las Madres ingresa a la duda porque un tipo oscuro u oscurecido hizo o habría hecho de las suyas? Pero mucho más que eso, aunque pueda señalárselo como un razonamiento ad hominem en tanto, antes que argumentar con solidez, pretendería atacar al adversario por su sola condición de tal: ¿con cuál autoridad de antecedentes se erigen en moralistas quienes usan a Schoklender para tirar abajo lo que no pueden derrumbar? ¿Así que los compinches del robo de la Argentina se escandalizan por metidas de mano antes que de pata? ¿Así que silenciadores y cómplices de apropiación de bebés vienen a ensuciar a las Madres? De todas maneras y así sea que esta tenida va registrando algunos tiros para el lado de la justicia, no deben dejarse flancos. Cualquier analista, consultor, politólogo, advierte hace rato que los riesgos del Gobierno no están enfrente sino adentro. Enfrente, hoy, no hay nada, por lo menos electoralmente hablando (es dudoso que lo haya a través del corrimiento orgánico del radicalismo hacia la derecha). Pero esa no es sin más ni más una buena noticia para el kirchnerismo. Tal vez sea lo contrario, porque la nada invita a dormirse.

Hay esa gente cooptada por el discurso corporativo. Esa gente mimetizada con él hasta un punto en que asumen el “nosotros”. Podrá no justificarse pero se entiende, como forma de esquivarles el bulto a las angustias existenciales. Esa gente que llega a decir “estamos invirtiendo en”, como si en vez de empleado fuese accionista. Puesto eso en línea de medios periodísticos, hay esa gente necesitada de creer que forma parte de una cruzada republicana contra el autoritarismo gubernamental, el avasallamiento de las instituciones, los ataques a la prensa libre. O algo así. No hablamos de Morales Solá, naturalmente, que hace unos días fue capaz de animarse a reivindicar a Nora Cortiñas en su defensa de los tobas que acamparon en la 9 de Julio. Nora, una militante enorme, una intachable, un ejemplo en todo sentido, “usada” por el diario La Nación con tal de embarrar a Hebe a como diera lugar. Morales Solá es parte íntima de ellos, es núcleo duro de su bajada de línea, es cuadro de la derecha. Pero vos, Jorge, vos con quien compartimos tantos años, tanta utopía, tanta pelea en solitario contra viento y marea y, sobre todo, tanta seguridad de que si tocaban a las Madres nos tocaban a todos, a todos los como vos y como yo y como tantos, ¿qué te pasó, Jorge? ¿Qué te pasa? ¿Estás nervioso? ¿Qué hacés mendigando espacios en el territorio de ellos, para decir lo que les conviene contra lo que tanto tiempo soñamos juntos? ¿A vos te parece hacer eso? Entendeme: no hablo de que nunca se debe trabajar en campo contrario, y menos que menos en esta profesión. Y además, si fuera por eso yo no sería uno de los más indicados para decirlo. Pero si, encima de tener que resolver esa contradicción, te convertís en el vocero explícito de lo incompatible con lo que pensás, ya no es dialéctica, Jorge. Es servilismo. ¿O es que siempre pensaste como ellos y haber sostenido lo inverso fue de oportunismo transgresor? Vos edificaste sobre la transgresión, Jorge. Una transgresión progre, humanista, llamémosle de izquierda. Y la estás haciendo percha con una transgresión contrapuesta que ni siquiera es pícara, porque la cancha te la marcan ellos para que vos juegues con el extremo de ensuciar a las Madres. Nada menos que a las Madres. Fue espantoso verte el otro día en TN jugando precisamente a eso, con pasajes en los que tus interlocutores trataban de moderarte, digamos, con la advertencia de que las Madres, después de todo, podrían no ser iguales que el sujeto de marras. Que al día siguiente habría gente que iría a la Plaza para dejar claro que estaba con lo que las Madres significan, no con Schoklender. En TN casi para que te corran por izquierda, Jorge. Me duele, aun por esta única parrafada, estar entrado en el juego que querés: que te respondan para seguir reconquistando lugar. Resolví que no me importe.

Que quede bien clarito, porque ésta sigue siendo la batalla por la construcción de sentido. Y el sentido que ellos quieren construir no es, en su naturaleza profunda, la existencia de un corrupto metido dentro de las Madres. Necesitan fabricar que somos, todos, la misma mierda que ellos. No hay que dejar que siquiera lo intenten, porque además nos sobran los blasones para que no puedan ensayarlo. Habemos (muchos) quienes no nos quebramos, no nos vendimos, mantuvimos las palabras clave, nos miramos tranquilos al espejo, no verseamos nunca ser periodistas independientes. Como decía David Viñas en su cita de Aristóteles: el hombre es un animal político, y si se le quita lo político es simplemente un animal. No quieran jodernos con sus pretensiones de asepsia profesional. Si acaso fuera cierto que Hebe se equivocó feo dejando correr andanzas de un malandra, nadie dice que no deba decírselo. Sus declaraciones de estas horas echan buena luz para aclarar que le es posible haber sido víctima de una defraudación. Lo reconoce, le duele en el alma. Pero aunque no hubiera sido así, hay formas y formas de apuntarle. Porque decir no es lo mismo que vomitar. Porque casi todo lo que decimos o dejamos de decir es en un contexto. No hay los términos sueltos, salvo para quienes creen o quieren convencerse de que primero se es periodista y recién después el animal político.

Feliz día, mañana, para los que comprenden que es al revés.

FUENTE

miércoles, 1 de junio de 2011

MOVIMIENTO LOS INDIGNADOS



Se están despertando los pueblos, les dejamos unos enlaces con el fin de romper con el cerco mediático que monopoliza la información, enterate cual es la versión no oficial.

CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO (ESPAÑA) http://www.cnt.es/
PROYECTO DE DESOBEDIENCIA INFORMATIVA: http://lahaine.org/
CONTRAINFORMACIÓN EN LA RED: http://info.nodo50.org/
CENTRO DE MEDIOS INDEPENDIENTES DE MADRID: http://madrid.indymedia.org/
INDYMEDIA BARCELONA: http://barcelona.indymedia.org/
ESPAÑISTAN: http://estepaissevaalamierda.wordpress.com/
Si considerás que falta algún medios (por supuestos que si), dejá el enlace en los mensajes que los difundimos.

viernes, 15 de abril de 2011

EL REPRESOR LUIS ABELARDO PATTI RECIBIO SU PRIMERA CONDENA POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD


EL REPRESOR LUIS ABELARDO PATTI RECIBIO SU PRIMERA CONDENA POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD

La Argentina ahora es un país más seguro

El ex policía y ex intendente de Escobar recibió prisión perpetua a ser cumplida en un establecimiento del Servicio Penitenciario. Reynaldo Bignone, Santiago Omar Riveros y Martín Rodríguez fueron condenados a la misma pena. A un quinto acusado le dieron seis años.

Por Victoria Ginzberg

Los brazos se unieron en los respaldos de las sillas. Los hermanos Gastón y Manuel Gonçalves, Juana, Diego y Antonio Muniz Barreto, Soledad D’Amico y sus abogados formaron un lazo que los contenía a todos. Cuando la jueza Lucía Larrandart terminó de leer el fallo, se miraron entre ellos, intentaron secarse las lágrimas que seguían apareciendo, se pararon y se abrazaron. La presidenta del Tribunal Oral Federal 1 de San Martín acababa de anunciar la condena de Luis Abelardo Patti, Reynaldo Benito Bignone y otros tres represores por los secuestros, tormentos y asesinatos de sus padres.

Patti, Bignone, Santiago Omar Riveros y Martín Rodríguez recibieron prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua más accesorias legales y pago de costas. Al quinto acusado, Juan Fernando Meneghini, le tocaron seis años. Meneghini fue comisario de la 1a de Escobar durante la última dictadura, pero el tribunal consideró que no había tantas pruebas en su contra y no lo culpó por homicidios o tormentos. Más allá de este dato, que los querellantes evaluarán si apelarán o no después del 5 de mayo, cuando conozcan los fundamentos, los abogados, fiscales y familiares de las víctimas se retiraron satisfechos del auditorio Hugo del Carril, en José León Suárez, donde se realizó el juicio.

El dato clave de la decisión judicial de ayer, que fue aplaudido tanto o más que las condenas, lo aportó la jueza cuando comunicó que “el cumplimiento de la pena impuesta a todos los acusados se llevará a cabo en un establecimiento del Servicio Penitenciario Federal” y anuló en el acto la prisión domiciliaria de Meneghini. El policía era el único de los acusados que estaba en la sala cuando se leyó la sentencia. El resto habría optado por permanecer en una habitación contigua. No se informó si Patti llevaba puesto su disfraz de enfermo terminal –que incluye un cuello ortopédico y una camilla– que lució las pocas veces que se dejó ver durante el juicio. El ex intendente de Escobar está actualmente alojado en la clínica Fleni de esa localidad, donde, se supone, se repone de un accidente cerebrovascular. Según se desprende del fallo, el represor podría seguir internado, pero en prisión. Una opción podría ser Ezeiza, donde hay un centro de salud nuevo.

“Es un show para victimizarse. Tiene algo, pero no es un cuadro de la gravedad que quiere mostrar”, opinaron los fiscales Augusto de Luca y Marcelo García Berro, que junto con Juan Murray fueron los delegados de la Procuración en este juicio y se fueron con la satisfacción del deber cumplido.

“Es un cobarde, como lo demostró todo este tiempo y cuando aparece con la camilla me da vergüenza ajena”, dijo a Página/12 Manuel Gonçalves apenas bajó del estrado. Lo importante para él, en ese momento, era cosechar: “Esto es fruto de tanto esfuerzo y peleas, como nos enseñaron las Madres y las Abuelas, porque aunque hubo momentos de derrota, nuestro objetivo era llegar a este día, en el que un tribunal dicte sentencia. Siendo uno de los protagonistas del avasallamiento de la democracia, Patti usó las instituciones para sostener su impunidad. Tuvimos que trabajar el doble que en otros casos. Nos insultaba a todos queriendo ostentar cargos públicos. Y no hay que olvidarse que sus alianzas políticas, por ejemplo con el duhaldismo, llegan hasta hoy”.

Tanto los familiares de las víctimas como los abogados Ana Oberlin y Pablo Llonto destacaron el largo camino que tuvieron que atravesar para que Patti sea condenado. “Fue un caso muy difícil, más complejo que otros, tuvimos que pelear para que no sea diputado, ni candidato, tuvimos amenazados a un montón de testigos. Hasta la prueba, que parecía complicada, se demostró que era contundente”, manifestó Oberlin.

“Es un día histórico. Esto es un alivio y fortalece a la democracia. Patti es un emblema, es tan asesino como los demás, pero se sustrajo a la Justicia y engañó a la sociedad. Ahora se terminó de derribar esa patraña que alguna gente creía, ahora ya nadie le puede creer, salvo los que sean como él o les convenga”, dijo a Página/12 la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, mientras se sacaba una foto con dos muchachas que la abordaron con una cámara digital. Mientras intentaba salir del auditorio y antes de que se acercara otro grupo cámara en mano, agregó: “Cárcel común y cadena perpetua son dos frases para poner en bronce. Es un triunfo del pueblo”.

Víctimas, testimonios, pruebas

Patti, Bignone, Riveros y Rodríguez fueron condenados por los secuestros, aplicación de tormentos y asesinatos de Gastón Gonçalves y Diego Muniz Barreto; el secuestro, aplicación de tormentos y tentativa de homicidio de Juan Fernández, las desapariciones de Carlos Souto y Luis y Guillermo D’Amico y la detención ilegal de Osvaldo Arriosti.

El ex diputado Muniz Barreto y Fernández, que era su secretario, fueron secuestrados en Escobar en febrero de 1977. Los llevaron a la comisaría de la zona, a la Unidad Regional Tigre y finalmente a Campo de Mayo. De allí salieron el 5 de marzo en un Fiat 128 adormecidos con alguna sustancia. Fueron arrojados con el auto a un arroyo cercano a Raíces Oeste, en Entre Ríos. Muniz Barreto murió, pero Fernández sobrevivió y antes de irse al exilio dejó su testimonio ante un escribano público.

Patti está implicado en este caso desde el principio. La ex esposa de Muniz Barreto lo denunció en 1977. Así figura en una presentación hecha ante la Nunciatura por la mujer. Un amigo de la familia declaró en la causa que el 17 de febrero se entrevistó con un hombre que dijo venir de parte de Muniz Barreto (era familiar de un preso de la comisaría de Escobar) que le entregó una nota de puño y letra del diputado que decía: “Movete rápido, estamos en Escobar. Nos detuvo el suboficial inspector Luis A. Patti”. Muniz Barreto mandó dos mensajes más de este tipo que llegaron a la familia y a su empresa. Según el informe del personal de la comisaría de Escobar, Patti fue promovido el 7 de marzo de 1977, un día después del asesinato de Muniz Barreto.

Los secuestros de Souto, los hermanos D’Amico y Arriosti se produjeron en 1977 en la zona de Garín. Arriosti sobrevivió a su cautiverio e identificó a Patti como uno de los hombres que lo capturó.

Gonçalves fue secuestrado el 24 de marzo de 1976 en Zárate. Dos testigos narraron que estuvieron detenidos con él en un camión celular ubicado detrás de la comisaría de Escobar, donde Patti cumplía funciones de oficial subinspector. El 2 de abril de 1976 el cadáver de Gonçalves fue dejado en el paraje El Cazador, en la ruta 4. Lo habían fusilado y después incinerado. Veinte años más tarde, el cuerpo, que estaba enterrado en el cementerio de Escobar como NN, fue identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense. Unos meses antes de su secuestro, Gonçalves y su mujer habían discutido con Patti a raíz de la organización de un acto en Escobar. “Ya vas a ver lo que te va a pasar. Te voy a hacer matar”, lo amenazó el policía.

Patti, representado por Silvio Duarte y el ex juez Alfredo Bisordi, intentó mostrarse como un “perseguido político” pero testimonios y pruebas documentales desarmaron su estrategia. Durante el juicio, por ejemplo, se presentó un volante elaborado en 1975 por la Juventud Peronista –que terminó archivado en la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires– en el que se denunciaba que en la comisaría de Escobar “se atropellaba la dignidad humana” y se mencionaba al oficial “Patti” como uno de los “siniestros personajes que llevan a cabo estos bestiales hechos”.

Canciones

Los acusados tuvieron la posibilidad de decir sus “últimas palabras” por la mañana. Hicieron uso de su derecho Bignone y Rodríguez. El primero aprovechó para criticar a Carlotto, que había narrado, en la causa sobre el plan sistemático de apropiación de bebés, dos encuentros que tuvo con él. “Me arrepiento de haberle abierto mi casa y mi corazón”, dijo el represor. Carlotto contestó después: “No dijo que se arrepentía de los crímenes que cometió”. Rodríguez, que hasta febrero del año pasado fue profesor en la Universidad Católica de Salta, hizo un largo alegato político que hasta incluyó una queja porque no se había sancionado el 82 por ciento móvil para los jubilados, lo que provocó la risa del público.

La condena a Rodríguez fue ponderada por Llonto. “Hace mucho sabíamos que había un represor al que llamaban ‘Toro’, pero recién el año pasado pudimos identificarlo y ya está condenado. Debe ser el caso que más rápido se resolvió”, señaló.

Juana Muniz Barreto apretaba dos pulseras de mostacillas de colores y pelo de elefante. Se las trajo su papá de Africa, cuando viajó para escapar de persecuciones de la Triple A y las levó al juicio también el día que declaró. Ante las cámaras de televisión que la abordaban después del fallo contaba que ahora le toca hacer de mamá. “Tengo dos hijos y no creo haber sido mala madre hasta ahora. Les dejo el legado de pelear por lo que uno cree justo, pero hasta ahora estuve muy dedicada a mi papá. Ahora es el momento de mis hijos.”

Cuando Larrandart leyó la decisión que ella y sus colegas Horacio Segretti y María Lucía Cassain habían tomado, en el auditorio se escucharon aplausos y gritos. Muchos “bravo” y algún “vamos Argentina”. Se alzaron decenas de fotos en blanco y negro de desaparecidos vistos en Campo de Mayo y se entonó el clásico “Como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”. Afuera se habían montado dos pantallas gigantes y un escenario al que luego subirían Los Auténticos Decadentes. Allí, mientras hablaba la jueza, se escuchó una canción compuesta especialmente para la ocasión: “Miren, miren que alegría/ miren, miren qué emoción/ Luis Abelardo Patti se pasea en tanga por el pabellón”.

FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-166333-2011-04-15.html